martes, 07 de septiembre de 2010
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La zona esta dominada por incontables personajes, mitos y leyendas algunas de ellas extraordinarias y fantasticas, transmitidas de generacion en generacion por los antiguos (denominación mapuche a los ancianos), y otras que pasan a engrosar las bibliotecas mas completas sobre los personajes que caminaron y se instalaron en nuestra patagonia andina. 

Personajes, mitos y leyendas

Butch Cassidy y Cia por estos lares.

En el año 1891 arriban al puerto de Bs. As tres personas procedentes de EE. UU., bajo los nombres de James Ryan, Harry Place y la Sra. Etta Place. Lo hacen a bordo del vapor SS Solida Prince. Al arribar se hospedan en el Hotel Europa, luego visitarian al Director de Tierras y obtendrían unas 6000 hectáreas en la tierra virgen del territorio del Chubut.Butch Cassidy y Cia

Unas pocas semanas después, Milton Roberts, comisario de Esquel, los encontro acampando en una tienda de campaña en Cholila y halló bastante curioso que tuvieran hermosos caballos de raza.
Debemos agregar que James Ryan no era otro que el famoso Butch Cassidy, con un historial insólito como asaltante de bancos y trenes es EEUU. Los tres fueron motivo de una de las leyendas más controvertidas de principios de siglo, que involucró a la Patagonia, luego al interior del país y finalmente a Bolivia como escenario de sus actividades delictivas. La cabaña que edificaron aún se conserva en pie.

Ovnis en la zona

La zona es visitada frecuentemente por OVNIS. La mayoría de los avistajes suceden durante la noche o en las últimas horas de la tarde . Es común que al divisar un OVNI, la gente llame por teléfono a las radios para que transmitan el acontecimiento a la población. De esta manera los vecinos salen a mirar el cielo en nutridos grupos y deleitados comparten el espectáculo.

Algunos de los OVNIS observados proceden de la base de la Roca del Tiempo, ubicación mítica de su supuesta base de actividades. Cerro, este, ubicado en el extremo sudoeste de la provincia de Rio Negro.
Una versión indica que su nombre se debe al parecido de su cumbre a un cerro homónimo en Austria. Otra versión alude a las características de este cerro ( y otros cercanos a él ), según una leyenda mapuche, de modificar las condiciones meteorológicas cuando se producen fuertes ruidos en su proximidad. Tal es así que, cuando se producen grandes incendios los vecinos piden que se envie un helicóptero para hacer ruido en la Roca del Tiempo para que empiece a llover.

Martin Sheffield

Este sheriff norteamericano llego al Nahuel Huapi en el año 1889 proveniente de Chile, en donde había vivido durante varios años. En Bariloche trabajó con algunos conterráneos suyo y luego se afinco en El Bolsón. Aquí adquirió relevancia merced a su gran puntería con el revolver y su personalidad. Hombre divertido y querido en la tertulias se caso con Maria Ancapichun, una aborigen con la que tuvo 12 hijos, de quienes sobrevive Juana, afincada en la zona Cuesta del Ternero. Precisamente esta hija sostiene que vio al presiosaurio que motivó a si padre a escribir a Don Clemente Onelli, afirmando haber visto a dicho animal prehistorico en una laguna de Epuyén. El rico anecdotario que lo rodea, lo ubica como un personaje de leyenda.

 

 

La Salamanca

Ubicado a unos 20 minutos de El Maitén, por el camino que se dirige a Cushamen, se encuentra el "Árbol Milagroso". Detrás del mismo, según cuenta la leyenda, existe una cueva en la cual se producían las reuniones de los diablos y en la que algunos humanos hacían contratos con el demonio para obtener riquezas o cumplir con algún deseo. Este, a cambio, les pedía la vida de sus hijos.
Esta creencia mapuche es confirmada por algunos lugareños, quienes afirman que las personas que hicieron su contrato con el diablo por riquezas perdían un hijo por año; pero además, cuando el contratante fallecía , la riqueza desaparecía.

La ciudad etérea

Sobre la Comarca existe una ciudad etérea. Esta ciudad puede ser observada en profundo estado de meditación por aquellas personas de elevado nivel espiritual.
La ciudad etérea forma parte de una cadena de centros energéticos distribuidos a lo largo de toda la Cordillera de los Andes y en otros lugares del planeta.
Su energía irradia la zona y es percibida por la gente sensible aún desconociéndose su fuente de origen. Algunos observadores la han percibido sobre el Cerro Tres Picos y otros más cerca de Epuyén.

La energía del Piltri

La gente que arriba al Valle Nuevo, asiento de la población de El Bolsón, siente algo diferente. Muchos cuentan que se sienten más tranquilos, pueden dormir mejor. Esa siesta que nunca pudieron hacer, aquí, resulta posible, están relajados. Otros perciben una sensación de paz y lo atribuyen al oxígeno de los bosques, a la pureza del aire, a la grandeza del paisaje y varios otros razonamientos lógicos.
Lo que ocurre realmente es que el cerro emite una energía que nos hace mejorar el estado de ánimo.
Esto fue comprobado por especialistas en magnetismo y radiestesia, quienes afirmaron que hay lugares en el planeta denominados "centros energéticos'' y aseguran que El Bolsón es uno de ellos.

Cultura Hippie en el Bolsón

Arriban a El Bolsón, en la década de los setenta, grupos importantes de jóvenes más o menos enrolados en lo que se dio en llamar mundialmente el "movimiento hippie", con un par de banderas: retorno a la naturaleza e independencia del sistema fuertemente cuestionado . Las variantes: vida en comunidad, trabajo artesanal, autosuficiencia.
Una generación después, la impronta de ese caudal inmigratorio es fácilmente reconocible en la población actual. Uno puede si lo desea , darse un rápido chapuzón de 70"s en una feria artesanal inmensamente rica, pero lo corriente para un visitante es un contacto menos institucional con los famosos Hippies de El Bolsón: una chacra de producción orgánica, un refugio de montaña, un caminante que lo ayuda a cambiar una goma o el empleado que le vende la gaseosa.
 

Mitos y Leyendas - Valle Patagonico

Mitos y leyendas:


Manzana:

objeto mitológico, de culto; sustancia de leyendas, prenda de discordia, vehículo de transmutación; alimento puro, el primero; símbolo, camino a lo prohibido, al conocimiento; elemento del relato. ¡Cientos de relatos!
Extendidos por todas las culturas, la manzana, especialmente la manzana roja, aparece en los relatos como una pieza, un elemento clave.
Relatos: Los hay universales, como el que nos da el Génesis bíblico en sus primeras páginas.
El relato de la suerte que corrieron Adán y Eva, tras ingerir un fruto, que la humanidad convirtió en manzana. Una manzana que desde entonces nació símbolo.


Los más trágicos:

Como el relato de la Guerra de Troya, cuyo origen se remonta a la disputa de una manzana, esta vez de oro, conocida desde entonces como ?la manzana de la discordia?.
La apetecían tres diosas, las tres grandes hembras del Olimpo griego: Hera, Afrodita y Atenea. Quien la obtuviese, revalidaba su título de la diosa más bella, la más diosa entre las diosas. Claro que ningún dios hizo cola para mediar en este conflicto. Se las arreglaron para que decidiera un mortal, el pobre príncipe Paris (hijo del rey Príamo de Troya), quien cayó en las garras de Afrodita, cuando ésta- hábil- y para ser coronada con la manzana que todas querían, le ofreció a cambio la mortal más hermosa de la tierra, Helena, la esposa de Menelao, rey de Esparta.
Paris le arrebató a éste su mujer y se desencadenó la infausta guerra que se narra en la Ilíada, observada desde el Olimpo por Afrodita que saboreaba gustosa su codiciada manzana.
Otra disputa por el título de la más bella, que retoma este mito, es el cuento de Blancanieves de los hermanos Grimm. En él, nuevamente, una manzana es el objeto escogido para el desenlace del relato. La reina, cruel madrastra de la protagonista, no está dispuesta a ser destronada por la princesa del reino y decide aniquilarla con una manzana envenenada. El hechizo de esta reina bruja sólo tienen un antídoto: la princesa en realidad comía la manzana y quedaba dormida, una suerte de coma inducido que se interrumpía con el beso del amado. El amado llegó, la besó y colorin colorado, fueron felices y comieron perdices.
escribía. Y el criollo, nada, se estaba callado. Fíjense, decía el francés, que nosotros escribimos ?eau? y pronunciamos ?o?. Eso no es nada, interrumpió el inglés; nosotros escribimos Shakespeare y pronunciamos ?Sespir?. Y la discusión seguía y seguía cada vez con más ejemplos. Hasta que el criollo se cansó y dijo: A mí me parece que ustedes están discutiendo inútilmente porque somos nosotros los que escribimos más distinto de lo que pronunciamos. El inglés y el francés se reían con superioridad.
- A ver- dijeron los dos-denos un ejemplo.
- Y...nosotros escribimos caballo y pronunciamos matungo.
- Largué la carcajada. Me había causado gracia el cuento...?

Mitos y Leyendas - Tehuelches y Galeses

  Mitos y Leyendas:

Tehuelches y Galeses


Una anécdota referida por Nahuelquir, hijo del cacique tehuelche Chiquichan, cuenta lo que ocurrió el día en que la gente de su tribu se encontró con los blancos llegados de la lejana Gales Fue un domingo, a mediados de julio de 1866. Los colonos estaban congregados para la práctica de su culto religioso. La prédica estaba a cargo del cura Abraham Mathews. De pronto, la vivienda donde se hallaban, ubicada a algunos kilómetros de Rawson, fue rodeada por un grupo de aborígenes, algunos de los cuales irrumpieron en el recinto. Otros, en cambio, se asomaban por las ventanas. Ya no hubo culto. Toda la atención de los feligreses se concentró en los inesperados visitantes. El cura optó por retirarse, dirigiéndose a la población, seguido por el cacique, que no era otro que el propio Chiquichan. Esa noche nadie durmió en Rawson y un grupo de vecinos montó guardia. Pero no hubo malón, no hubo ataque. Amaneció y no había pasado nada. Aquel día, a las doce -contó Nahuelquir , toda la tribu, compuesta de setenta personas y unos quince toldos, había acampado a las orillas de Rawson. El cura Mathews decidió hacer un obsequio a mi padre, el cacique Chiquichan, quien se lo retribuyó con un hermoso potro. Y fue así como los hombres de dos razas tan distintas sellaron una estrecha y franca amistad. La amistad indogalesa, que perdura a través de los tiempos y todas las contingencias

Mitos y Leyendas - Patagonia

Mitos y leyendas:


La Patagonia Argentina es rica no sólo en historia sino también en mitos y leyendas que fueron trasmitidos por tradición oral a sucesivas generaciones.

Los antiguos pobladores de la tierra: mapuches, tehuelches, onas, yámanas quisieron dejar testimonio de los momentos más significativos de su historia y de la naturaleza. Es a través de relatos que contaron momentos trascendentes como la creación y la aparición de sus dioses pero también cómo nació la lluvia, la nieve o el viento, protagonistas en estas latitudes.

Las leyendas encontradas destacan por los recursos de estilo empleados pero también reflejan la admiración y el respeto que estos pueblos han sentido por la vida misma.

Odiseas, cuentos, anécdotas de quienes habitaron estas tierras son parte de la tradición y es un capítulo en la formación de la memoria del ser patagónico.

Mitos y Leyendas - Bariloche

Nahuelito:

Origen:

El origen de la leyenda se remonta a relatos indígenas previos a la conquista. Los primeros exploradores obtuvieron de los indios del lugar historias acerca de encuentros ocasionales con enormes monstruos acuáticos. El primer avistamiento registrado data de 1910, aunque George Garret, su protagonista, lo hizo público mucho tiempo después. sigue?>

En 1910 Garret trabajaba en una compañía ubicada cerca del Nahuel Huapi. Un día de ese año, luego de navegar por el lago y a punto de desembarcar, pudo avistar a unos 400 metros de distancia una criatura cuya parte visible medía entre 5 y 7 metros de largo y sobresalía unos dos metros por encima del agua.

Al comentar su experiencia con gente del lugar, Garret se entera de historias similares relatadas por los indígenas. Pero el hecho se hace público recién en 1922, cuando lo cuenta al diario Toronto Globe. En esos días se organizaba la primera expedición para buscar a Nahuelito y la controversia estaba en su punto máximo, llegando a la prensa internacional.

A partir de 1897, el Dr. Clemente Onelli, director del zoológico de Buenos Aires, comienza a recibir informes esporádicos acerca de una extraña criatura habitante de los lagos patagónicos. En 1922 recibe el testimonio de Martin Sheffield, un buscador de oro norteamericano, acerca de un rastro de grandes huellas en la orilla del lago Nahuel Huapi. En el centro del mismo Sheffield afirmaba haber visto un enorme animal desconocido.

Convencido por el informe de Sheffield, Onelli decide organizar una expedición de búsqueda. La misma fue liderada por el superintendente del zoológico, José Chiagi, y entre los participantes había reconocidos cazadores armados con rifles para cazar elefantes y dinamita para minar el lago.

La gente reaccionó negativamente ante la participación de cazadores, y el Dr. Albarracín, Presidente de la Asociación Protectora de Animales, le solicitó al Ministro del Interior que revocara la autorización para la búsqueda, ya que las leyes prohibían la caza de animales exóticos.

Finalmente se resolvió el tema del permiso y la expedición siguió adelante, pero regresó a Buenos Aires sin resultados positivos. La historia tuvo repercusión internacional, llegando a ser comentada en publicaciones como la revista Scientific American.

Más recientemente, en 1960, la Armada Argentina persiguió en el lago un objeto submarino no identificado durante 18 días, sin conseguir identificarlo.

El crecimiento como destino turístico de la ciudad de Bariloche, situada a orillas del Nahuel Huapi, aumentó los avistamientos ocasionales, pero nunca se obtuvo un registro gráfico concluyente.

Teorías:

Se han propuesto diversas teorías para explicar el mito, pero ninguna resiste un análisis serio.

Los relatos indígenas difícilmente se pueden citar como argumento, ya que los nativos tenían leyendas sobre la existencia de monstruos acuáticos en prácticamente todos los lagos y ríos de la Patagonia. El antecedente directo de Nahuelito parece ser el mito local del ?cuero?, monstruo sin cabeza ni patas que supuestamente habitaba en el lago.

La hipótesis más popular es la del monstruo prehistórico; Nahuelito sería un sobreviviente de la época de los dinosaurios, probablemente un plesiosaurio. Otros apoyan la teoría de un ictiosaurio, en base a la abundancia de fósiles de este animal encontrados en la región. Sin embargo, los lagos patagónicos se formaron en una época geológica posterior a la extinción de los dinosaurios, lo que refutaría la hipótesis.

También se ha sugerido que podría tratarse de un milodón, un mamífero terrestre extinto hace mucho tiempo, que aunque podría coincidir con algunas descripciones, no tenía hábitos acuáticos.

Una versión más moderna (y más fantástica) sugiere que Nahuelito sería una extraña mutación de algún animal local producida por los experimentos nucleares realizados en la década de 1950 por científicos alemanes (o más recientemente por el Centro Atómico Bariloche).

Tal vez la última teoría en llegar al público sea la que atribuye las apariciones a un pequeño submarino de origen desconocido, la que muchos interpretan como una variación cultural moderna del mito del monstruo acuático. Pero esta última teoría no ha sido jamás demostrada.

Es llamativo, sin embargo, que la mayoría (aunque no todos) de los avistamientos describen al Nahuelito de forma parecida: una longitud de aproximadamente 10-15 metros, dos jorobas, piel de cuero y, en ocasiones, un cuello en forma de cisne. Esta caracterización coincide con las descripciones que hicieron los Mapuches unos doscientos años atrás. Esto sugiere que la ciencia, hasta el momento, no ha podido explicar ciertas observaciones, y no que las observaciones no son ciertas porque la ciencia ha fallado en explicarlas.